A veces me pregunto
entre sombras calladas
como expresar sin nada
todo aquello que siento
con fútiles palabras
o anodinas acciones
que puedan deshojarse
cual húmedas mañanas
A veces me pregunto
en sombras encalladas
quien fuera mi alimento
si el alma no me hablara
si pudiera gritar
desgarrándome el tiempo
que ya ni Dios ni tengo
ni siquiera un lamento
A veces me pregunto
si mi amor no existiera
que sería la esencia
de una estúpida ciencia
y entonces aparecen
con árboles y cielo
las tímidas respuestas
que descansan en hielo
que el universo existe
si entregamos en vuelo
las notas consonantes
de todo amor sincero
liberando locura
de su encierro postrero
escribiendo en arcilla
con lápices de fuego