Es sentir con el instinto pleno
es gozar la dicha de ser nuevo
es renovar la vida en cada vuelo
es ver las fragancias de las flores
es sentir el rugir de los colores
es caminar sin tiempo y sin acciones
es ver a Dios y encontrarlo en cada mano
tendida a nosotros y al hermano
que gime de dolor
que llora y muere
sin saber que él está y que los guía
por ríos de pasión y de esperanza
a construir la vida y el encanto
del eden, en esta tierra, en este día.