Desastres ecológicos de la 5ta Avenida
paseando por mi mente desierta,
los rumores del mas allá reptan incólumes
doloridos por el sabor amargo de la realidad
y todo sigue, moviéndose,... despacio...
y lloro..., despacio..., muerte al fin...
como el grito suave y depreciado
de los objetos inertes de materia
quizás imaginados algún dia
por los tiempos eternos de la vida,
y mi ser no entiende, ya percibe...
yo no soy de aquí... sáquenme...
el mundo, el dolor, el amor..., me asfixian...
sáquenme de esta carcel azul...
mi voluntad se aleja... despacio...
despacio... despacio...